Los 4 mandamientos del buen contenido en la web 2.0

¿Sabes qué requisitos debe cumplir un buen contenido en la web 2.0? Los contenidos que no aportan valor se traducen en pérdida de audiencia.

En cualquier medio, los contenidos que no aportan valor se traducen en pérdida de audiencia. Una regla infalible para asegurarnos de que nuestro contenido está en el buen camino es responder a cuatro sencillas preguntas: ¿es pertinente? ¿es relevante? ¿es nuevo? ¿cumple su función?

Para resolver estas cuestiones, se requiere un mínimo ejercicio de empatía con nuestros usuarios, ya es que su punto de vista y no el nuestro el que cuenta a la hora de responder.

Vayamos por partes:

Pertinente

En cualquier tipo de canal, y especialmente en los blogs, es frecuente encontrar contenidos que “no vienen al caso”, que están ahí pero no deberían, asuntos que quizás son interesantes pero que la audiencia no espera (y probablemente no desea) encontrar en ese lugar. Debemos asegurarnos de que nuestro contenido está lo más alineado posible con el propósito del site. Hay que tener siempre muy presente que ser pertinente es ser respetuoso con quienes nos dedican su tiempo.

De media, cada nuevo visitante concede solo 7 segundos a la página que visita antes de decidir si ésta merece la pena

Relevante

Vivimos en un entorno muy exigente. Damos valor a nuestro tiempo. Nuestros contenidos en Internet están a un solo clic de otros contenidos de calidad que quizás son mejores. De media, cada nuevo visitante concede solo 7 segundos a la página que visita antes de decidir si ésta merece la pena… así que más nos vale subir el listón, hablar de cosas que importan de verdad a los lectores, y no de asuntos que sólo nos interesan a nosotros o que no justifican el tiempo que nuestra audiencia les va a dedicar. Si no tienes nada que decir, mejor no digas nada.

Un ejemplo “de libro” que dio bastante que hablar en Twitter (#mujerdepalencia), lo tenemos en esta curiosa noticia (la explicación aquí).

Nuevo

Necesitamos contenidos novedosos y distintos, no materiales que, por obsoletos o trillados, no aporten nada a la audiencia. Especialmente en la Red, crear contenido nuevo es el único pavimento sólido para nuestro camino hacia el éxito. Las copias y “refritos” de los contenidos de terceros, las verdades de perogrullo, el “relleno”, son muy malas prácticas. Tampoco es buena idea dar vueltas una y otra vez en torno a lo mismo: no basta con no repetir lo que ya han dicho otros, tampoco debemos repetirnos nosotros mismos. Siempre hay que buscar la manera de sorprender y aportar valor, y esto no es posible con un contenido que no comunica nada nuevo.

No olvidemos que la función del contenido debe considerarse siempre desde la perspectiva del receptor

Función

Un contenido puede cumplir todos los requisitos anteriores y sin embargo no servir. Por muy pertinente, relevante y nuevo que sea, además tiene que cumplir una función, y tiene que hacerlo bien. Dependiendo de la naturaleza del medio y del propio contenido, suelen considerarse tres tipos de funciones:

-Informar
-Entretener
-Ser útil

¿Cuál es la función (¡o combinación de funciones!) de nuestro contenido? ¿la cumple? No olvidemos que la función debe considerarse desde la perspectiva del receptor. Quizás mi contenido me sirva a mí para vender, para construir la imagen de mi marca, o simplemente para satisfacer la necesidad de dar a conocer mis ideas, pero la verdadera función del contenido está del lado de mi audiencia. ¿Qué valor aporto? ¿Ofrezco entretenimiento, información o utilidad? ¿una mezcla de dos o tres de estos ingredientes? ¿en qué proporciones?

Para terminar, pongamos un ejemplo “en negativo”, sin conexión con la web, como base para nuestras reflexiones en un sentido amplio. Supongamos el siguiente escenario: en un informativo de TV, una reportera, con la imagen de una playa atestada de gente al fondo y bajo un Sol de justicia, nos explica (por si acaso vivimos aislados del mundo exterior) que hace mucho calor (en pleno verano, ¡quién iba a imaginarlo!) y que la gente se va a la playa (¿para vergüenza de los que no pueden ir y escarnio de los que no quieren?). A lo largo de todo el verano, el programa repite el mismo formato con distintas excusas. Otros informativos hacen exactamente lo mismo, más o menos a la misma hora. Este tipo de contenidos “playeros” ¿son pertinentes? ¿son relevantes? ¿son nuevos? ¿cumplen su función? (y por cierto, ¿cuál es su función?)

¿Qué opináis?