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Blog sobre web 2.0, social media y gestión de contenidos por Ernesto del Valle

Cómo crear el titular 2.0 perfecto para SEO y Social Media

Cómo crear el titular 2.0 perfecto para SEO y Social Media - Ilustración - blog socialmediaycontenidos.com

Descubre, con todo detalle, cuáles son los requisitos que debe cumplir un “buen titular” 2.0 para ser encontrado y difundido.

¿Qué requisitos debe cumplir un “buen titular” 2.0? Se acabaron los tiempos en los que simplemente bastaba con encontrar un apunte certero, impactante, sugerente, cautivador. Ahora las cosas son un poco más retorcidas, requieren un esfuerzo extra de creatividad y también de técnica.

¿Por qué?

Porque las necesidades que tenemos han cambiado, en amplitud y complejidad. Ahora no solo queremos captar la atención del lector, invitar a seguir leyendo, sino que también buscamos posicionamiento en buscadores y “exportabilidad” a redes sociales.

En definitiva, un titular 2.0 perfecto tiene que cumplir su misión tradicional, la de toda la vida, pero además debe contener palabras clave (keywords), que lo sitúen en el centro de la diana con respecto al asunto que estamos tratando y que estén alineadas con la política SEO del site. Su longitud debe permitir la difusión vía Twitter y facilitar la legibilidad en Facebook, Google+, dispositivos móviles y lectores RSS.

Por otro lado, mientras que en un medio tradicional el titular es inseparable de su contexto, en Internet ocurre más bien lo contrario: con frecuencia (y en algunos casos la mayor parte de las veces) nuestros lectores lo verán como un enlace separado del resto de la información y, por tanto, totalmente descontextualizado.

Cuatro reglas de oro

Dicho lo anterior, estas son las reglas de oro que sugiero para conseguir ese “titular 2.0 perfecto”:

1ª.- Debe ser una pieza de información con sentido pleno, ya que en algunos casos esa breve pincelada será todo lo que el lector podrá ver; si el receptor del mensaje no entiende nada, no hará clic para acceder al resto de la información.

2ª.- Debe estar alineado con el tono del medio y despertar el interés.

3ª.- Su longitud debe ser preferiblemente inferior a 70 caracteres, y nunca rebasar los 100. En el caso de que comience a circular en Twitter, esto dejaría un mínimo de 40 caracteres libres para el enlace, el nombre de la fuente y la posible información adicional de quienes tengan la amabilidad de hacer retweet. Si no respetamos la “netiqueta” y copamos el espacio disponible de un tweet, nuestros seguidores no serán proclives a redistribuir nuestros mensajes. Además, la brevedad ayuda a evitar efectos de maquetación no deseados en formatos con espacio reducido.

4ª.- Es preciso que contenga palabras clave. Cierto es que jugar con la ironía, el doble sentido o la intriga son recursos clásicos muy eficaces en un titular tradicional, pero si no incluimos palabras clave (preferiblemente al principio de la frase), no estaremos ayudando a conseguir un buen posicionamiento ni a contextualizar correctamente el mensaje cuando éste se presente aislado. Las palabras clave de un buen titular deben cumplir una función doble: definir el contenido con precisión y (si esto es posible) hacer referencia a términos relacionados con la actividad o el propósito del site.

En la práctica

Veamos todo esto con un ejemplo.

Supongamos este titular:

“Medir y monitorizar todo: vivir encadenados a nuestras herramientas o no enterarse de lo que está pasando”

Este titular, en un blog sobre community management, tiene pleno sentido y resulta expresivo e involucrado. Sin embargo, sacado de su contexto no se entiende; no incluye términos clave que puedan servir para posicionar; además, es demasiado largo. No es un titular 2.0. Veamos este otro:

Community managers y herramientas SMO: ¿monitorizas o fracasas?”

Conservamos el tono que queríamos, incluimos palabras clave de gran potencia que además sitúan al lector sobre el tema que estamos tratando y nos mantenemos en una longitud óptima.

Un ejemplo más. Supongamos que en un blog de mecánica, el autor de un interesante contenido sobre restauración de vehículos clásicos crea el siguiente título: “Qué tiempos aquellos: una mirada nostálgica a aquellos locos cacharros que hicieron felices a nuestros abuelos”. ¿Es un titular 2.0? Evidentemente no. Preferimos que tenga más sentido por sí mismo, que incluya palabras relacionadas con el contenido y términos que sirvan para posicionar en buscadores el blog. Además, es demasiado largo. ¿Qué tal este otro? “Restauración de vehículos antiguos: arqueología mecánica y pasión por el motor”.

¿Qué os parecen las soluciones a estos ejemplos? ¿Alguna idea mejor? ¡Seguro que sí!