El relativo valor de la actualidad en los contenidos de un blog - socialmediaycontenidos.com

Hablando de blogs, la actualidad es una característica, no una cualidad. Las estrategias basadas en contenidos de vigencia efímera acaban pasando factura. Descubre por qué.

Leyendo recientes debates sobre la aplicación de criterios de “actualidad” en los motores de búsqueda, no he podido evitar hacer una reflexión sobre el concepto de “frescura” aplicado a la blogosfera y en general a ese espacio de Internet ocupado por contenidos que no están sujetos a la tiranía del calendario.

Felizmente, tampoco he podido evitar llegar a una conclusión esperanzadora:

Los contenidos que guardan menos relación con el bombardeo informativo cotidiano son, en el fondo, los más valiosos; investigación, formación, arte, diseño, creatividad, salud…

…En definitiva, lo que perdura, lo que no se devalúa ante nuestros ojos en esta sociedad que corre tan aprisa, lo más enriquecedor para aquellos aspectos de la vida que realmente importan.

El verdadero desafío a la hora de seleccionar y conservar contenidos valiosos en la fragorosa selva de mediocridades en que nos movemos (ejercicio que algunos llaman “curación de contenidos”, haciendo una traducción literal del inglés que, me temo, no es nada correcta), está en no caer en la trampa de la “actualidad”. Bien podríamos decir que:

A diferencia de los medios informativos, en el caso de los blogs la “actualidad” es una característica, no una cualidad.

Sin duda, la “actualidad” puede ser en ocasiones una característica muy importante, pero esa importancia, por definición, siempre será efímera.

Hace un par de meses leí un interesante post de Dolors Reig (¿Cuánto tiempo durará el interés por este enlace?) sobre la longevidad de los enlaces. En él se ponía de relieve, entre otras cosas, la enorme diferencia que puede haber en la persistencia de un enlace según sea éste “de actualidad” o no. Me sirvió para ratificarme en mi idea de que siempre hay que tener en el punto de mira la perdurabilidad de nuestros contenidos si queremos tener éxito.

Apegarse por sistema a “la rabiosa actualidad” significa redundar en asuntos que ya están tratando otros y esto, salvo que seamos auténticos líderes de opinión, no nos producirá réditos.

Aunque no siempre podamos (o queramos) diferenciarnos, al menos deberíamos intentarlo la mayor parte de las veces.

Conclusiones: ¿por qué el criterio de “actualidad” no es una buena inversión en un blog?

La razones más importantes en contra de la “actualidad” como criterio para decidir los contenidos de un blog, podrían resumirse así:

1. El valor de un contenido de actualidad no es nuestro

Es un valor compartido entre todos los que están hablando de ese mismo asunto, que probablemente no serán pocos. Salvo que seamos los primeros o tengamos un altavoz más grande, poco aporta a los demás y poco nos aporta a nosotros insistir en un asunto “del momento”.

2. Los contenidos posicionan en buscadores

Si queremos aparecer en las búsquedas y estar bien posicionados siempre será mejor tratar asuntos sobre los que el público siga buscando información con el paso del tiempo. Esto parece muy obvio, pero la mayoría de las veces no reparamos en ello al pensar en nuevos temas para un blog.

3. Los contenidos perdurables consiguen más y mejores enlaces

Cuanto más peso tenga el componente “actualidad” en detrimento de otros aspectos, menos probabilidades tendrá el contenido de conseguir enlaces externos en sitios web relevantes, ya que estos enlaces de alto valor, salvo raras excepciones, solo se consiguen de forma espontánea por calidad y relevancia. Lo efímero suele tener muy poco atractivo como enlace.

4. Los contenidos “del momento” no son diferenciadores

Diferenciarse es una de las claves de cualquier actividad en Internet que persiga el éxito. Tratando temas de actualidad estaremos muy limitados a la hora de intentar diferenciarnos y para conseguirlo tendremos que multiplicar el esfuerzo.

5. La actualidad es efímera, y nuestro tiempo valioso

En el mundo saturado de información en que vivimos, la “actualidad” es más efímera que nunca. Durante la mayor parte del siglo XX, la vigencia mínima de una noticia era de 24 horas, debido a que esta era la frecuencia de publicación de los diarios. En la actualidad, las noticias pueden llegar a quedar obsoletas en cuestión de minutos. Sin embargo, queremos que nuestros contenidos aporten valor en el tiempo, no durante unas pocas horas. Recientemente alguien me comentó que había dedicado media mañana a escribir sobre un tema candente que al día siguiente ya no era relevante.

“Si lo llego a pensar antes, lo comento en 140 caracteres y a otra cosa”

…Me dijo.

Salvo que puedas compensar en términos de difusión la corta vida de este tipo de contenidos de vigencia efímera (por ejemplo, si eres un periodista que escribe en un medio con centenares de miles de seguidores) ¿qué sentido tiene dedicarles mucho tiempo?

6. El micro-blogging es la herramienta de productividad ideal para los temas de actualidad

Como conclusión al punto anterior, podemos añadir que, para el bloguero, el micro-blogging es el espacio más natural para tratar la “actualidad”. Mejor decir lo que pensamos ahora, en un contexto conversacional y con pocas palabras, que aislarnos durante un tiempo para redactar un elaborado comentario que, posiblemente, irá desgastándose a medida que lo escribimos para terminar como un contenido desubicado en nuestro blog.

Una reflexión final sobre las excepciones a la regla

Sin duda, existen blogs que por su naturaleza deben apegarse necesariamente a los temas del día, con todas las servidumbres que esto supone. También los hay de muy alto tráfico y reputación, virtudes gracias a las cuales se pueden permitir el lujo de hablar de lo que hablan todos pero haciendo oír su voz por encima de la de los demás. Aunque estos blogs pueden ser una excepción a casi todo lo comentado más arriba, no deberían caer en la tentación de dedicarse solo “a vivir el momento”, como por desgracia sucede a menudo. Este tipo de estrategias “al filo de la noticia o nada” pasan factura:

Es duro mirar hacia atrás para descubrir que los contenidos acumulados tras muchos años de trabajo ya no tienen valor; es más duro aún saber que tu actividad carece de inercia alguna, y que si te paras, de pronto, no tienes nada.